El uso de gafas de sol en el golf resulta muchas veces totalmente necesario, hasta tal punto que son la única forma de garantizarnos que nuestro juego será el correcto.
Jugando en un día de sol, éste puede incidir sobre nuestra vista de tal manera que nos ciegue por completo. La fatiga visual puede afectar incluso a la capacidad de concentración del golfista.