Antes, las gafas de esquí solo se usaban con mal tiempo, sin embargo, hoy en día son fundamentales para protegerte los ojos, sea cual sea el tiempo que haga…
Con un buen tiempo, evitamos que el sol te deslumbre y que tus ojos se sobreesfuercen
Cuando hay mal tiempo, las lentes deben permitir que la luz pase, filtrando la luz ultravioleta, para ayudarte a identificar las variaciones en el terreno. Si están bien selladas, las gafas de esquí te protegen los ojos del viento y la nieve mientras esquías.